¿Por qué me siento hinchada aunque coma sano?
Comes ensalada, tomas agua, evitas frituras… y aun así, a las 5 de la tarde parece que te hubieras comido un globo 🎈. La guata dura, hinchada, incómoda. Y lo peor: no entiendes por qué, si estás haciendo todo “bien”.
Spoiler: hincharse no siempre tiene que ver con comer mal. Muchas veces es una señal de que tu digestión necesita un poco de apoyo. Veámoslo sin culpas, sin dietas extremas y con harto sentido común.
1. Comer sano no siempre significa digerir bien
Este es el primer gran mito. Puedes comer súper sano… pero si:
Comes apurada
Comes estresada
Comes mucha fibra de golpe
Comes alimentos que a ti no te caen tan bien
…tu sistema digestivo igual puede colapsar.
La digestión no parte en el estómago, parte en el estado en el que comes. Y ahí muchas veces estamos fallando.
2. La hinchazón no es grasa (aunque se sienta así)
Dato importante para la tranquilidad mental 🧠: la hinchazón no es grasa, es inflamación, gases o retención.
Por eso:
Despiertas “plana” y en la tarde hinchada
Hay días que tu ropa aprieta y otros no
Se siente incómodo, pesado y hasta doloroso
No es tu cuerpo “fallándote”, es tu cuerpo hablándote.
3. Estrés: el ingrediente invisible que hincha todo
Puedes comer perfecto, pero si vives acelerada, con cortisol alto y la cabeza en mil cosas, tu digestión lo va a resentir.
Cuando estás estresada, el cuerpo entra en modo supervivencia y la digestión pasa a segundo plano. Resultado:
Digestión lenta
Fermentación
Gases
Sí, la guata también se estresa.
4. Comer “muy sano” también puede hinchar
Ironías de la vida adulta:
Mucha ensalada cruda
Exceso de verduras flatulentas
Demasiada fibra sin suficiente agua
Todo eso, en exceso, puede inflamar.
Comer sano no es comer perfecto, es comer lo que tu cuerpo puede procesar bien.
Tips reales para dejar de hincharte (o al menos bajar bastante)
Nada extremo, nada imposible:
1. Baja la velocidad al comer Mastica más, respira, suelta el celular. Tu digestión lo agradece.
2. Observa qué te hincha a ti No lo que dice TikTok. A ti.
3. Hidratación real No solo agua, también buena absorción. A veces el cuerpo necesita apoyo.
4. Menos culpa, más observación La culpa también inflama (sí, de verdad).
5. Apoya tu digestión si lo necesitas Hay momentos en que el cuerpo necesita una ayuda extra para volver al equilibrio.
Sentirte hinchada cuando comes sano es más común de lo que crees. No es flojera, no es falta de disciplina y no es tu cuerpo en tu contra.
Es una señal.
Escuchar la digestión, apoyarla y entenderla puede cambiar mucho cómo te sientes día a día.
Si estás buscando una forma más amable de apoyar tu bienestar digestivo, Eiré está pensado justamente para eso: ayudarte a sentirte más liviana, cómoda y bien desde adentro.
Porque sentirse bien no debería ser tan complicado.